Información Particular sobre Aerolíneas Argentinas,
Austral y Técnicos Aeronáuticos
¿Ladrones
en Argentina y en España también?
Como
los ministros españoles Anna Birulés; Josep
Piqué; y el titular de la SEPI, Pedro Ferreras Díez,
(el clan de Urús), estafan incluso a su propio Estado.
Diario
El País, Madrid 23/05/00
La
ministra Birulés compró una casa
con el mismo método fiscal de Piqué.
La
ministra de Innovación y Tecnología, Anna
Birulés, adquirió una casa en la misma localidad,
Urús (Girona); con el mismo método, el leasing
a través de una sociedad, fórmula reservada
para actividades empresarias, y en la misma finca que Josép
Piqué, ahora titular de la cartera de Asuntos Exteriores
y antes de la Industria y portador del gobierno.
Según
el semanario Tiempo, Birulés amiga personal de Piqué,
comparte urbanización en Urús con el ministro
y con el presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones
Industriales (SEPI), Pedro Ferreras, a quien nombró
el propio Piqué, la esposa de Ferreras, Berta García
Prieto, notaria de profesión, fue además la
que formalizó las escrituras de propiedad.
Siempre
según esa revista, los tres amigos, Birulés,
Piqué y Ferreras, a quienes denominan el “Clan de
Urús”, utilizaron el mismo método a la hora
de adquirir sus casas y las escrituraron a nombre de empresas
pantalla, “para no grabar su patrimonio”.
Las
primeras informaciones referidas al sistema utilizado por
Piqué y por su sociedad patrimonial, Loreto Consulting,
para adquirir su casa en Urús desataron un alúd
de críticas contra el actual responsable de Exteriores,
quien admitió que lo empleó con el fin de
“optimizar” su situación fiscal.
Los
partidos de la oposición y, especialmente, el PSOE,
a través de su diputado Francisco Fernandez Marugán,
calificaron al ministro de “defraudador” fiscal por utilizar
en su provecho personal mecanismos que se encuentran reservados
a las actividades empresariales.
Con estos antecedentes delictivos, si así se comportan
en su propia patria, qué podemos esperar que hagan
cuando salen al exterior. Es indudable que APTA no se equivoca,
cuando llama a esta calaña de individuos: ladrones
y estafadores. |