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EDITORIAL APTA.com No 8

Grave falta de inversiones en el área técnica que pone en peligro los puestos de trabajo.

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Luego de 5 años de administración estatal, las INDISPENSABLES inversiones en bienes de capital comprometidas para actualizar tecnológicamente los Talleres de Aerolíneas Argentinas, hacerlos viables a futuro y mantener las miles de puestos de trabajo, siguen siendo más venta de humo tal cual hacía Iberia y Marsans, cuya política empresarial de vaciamiento material y humano continua el gobierno nacional. Lo mismo puede decirse en cuanto a la infraestructura de hangares y otras, que iban a realizarse para Aerolíneas Argentinas y Austral, en Ezeiza y Aeroparque. Estado de situación de la indigencia de inversiones y compromisos incumplidos, en los Talleres y Hangares de Aerolíneas Argentinas y AUSTRAL:

MOTORES.
El gran proyecto de Lufthansa está muy demorado. LHT dio capacitación sin cargo de Aerolíneas Argentinas, para poder hacer algunas tareas sobre los motores del B737NG que no implicaran trabajar sobre el banco de prueba, el cual como los de otras flotas no se comprará. El motor se intervendrá hasta determinado nivel primario, y luego se enviará a Alemania para completar la parte compleja de la reparación. La obra civil para reformar el taller debía estar terminada el 01 de marzo de 2014, recién acaba de comenzar. Hasta ahora, la única que gana ciento por ciento es Lufthansa, dado que casi la totalidad de los motores se reparan en Alemania (90%). Tampoco hay motores de reserva suficientes para cada flota, a los efectos de garantizar adecuadamente que no se perjudique al servicio, en caso de que alguno deba desmontarse por falla.

AVIÓNICA.
Las tratativas sucesivas con Panasonic, Lumix y RAVE, para la compra de bancos de prueba para reparar los sistemas IFE (Inflight Entertainment), no pudieron prosperar por indefiniciones sucesivas de las autoridades del Área Técnica y de la máxima conducción de Aerolíneas Argentinas. Igualmente quedó sepultada la compra tantas veces anunciada y “confirmada”, de dos equipos ATE (Automatic Test Equipment) para el Sector. Con la compra anunciada de los A330 nuevos (tecnológica y ecológicamente viejos empezados a producir hace 20 años, próximos a ser desprogramados y reemplazados por los modernos A350 que ahorran 20% de combustible), tal vez se reactive el proyecto de Panasonic, para leasing y no compra, de bancos de pruebas.

SISTEMAS.
El Sector Ruedas carece de personal técnico suficiente, para desarrollar sus tareas con la debida productividad. Se necesitan incorporar seis técnicos más.

REPARACIONES Ex MECÁNICA GENERAL.
Personal Técnico insuficiente. Equipamientos, maquinarias y herramientas absolutamente obsoletas e inadecuadas.

TAPICERÍA Y ESTARCIDOS.
Falta de equipamiento y personal. Hay apenas dos costureros para once máquinas de coser. Las máquinas de lavar y secar carecen de mantenimiento y funcionan con gran intermitencia. Las compras son mínimas. Las dos máquinas de lavar y secar nuevas siguen sin instalar. También hay un plotter nuevo que llegó hace un año que aún no se instaló. Los lugares para ubicarlos no están acondicionados, su construcción depende del lentísimo desarrollo de la obra civil del Taller Motores.

HIDRAÚLICA Y NEUMÁTICA.
Todas las inversiones están paralizadas. Se quiso implementar la reparación de los baños de los B737NG. Se presentó un proyecto muy redituable, sin embargo nunca prosperó. Como otras inversiones igual de rentables propuestas por personal técnico del Sector, denunciadas anteriormente por APTA.

FABRICACIONES LOCALES.
Inversiones irresueltas y falta de mantenimiento. La maquinaria del sector, tornos, fresadoras y demás herramientas están en paupérrimo estado, por su obsolescencia y falta de mantenimiento.

TALLER DE COMPONENTES.
Cero inversiones en instalaciones, equipos y herramientas. Se les negó a los Técnicos un curso de capacitación, a pesar que este sector nunca los tuvo.

HANGARES EZEIZA Y AEROPARQUE.
Se comprometió su construcción en el 2010. En junio del 2012 se anunció el inicio de la obra a finalizar en 15 meses, un Hangar de 12000 m2 a un costo de $170 millones, la cual no se realizó. Ahora, nuevamente, la empresa acaba de anunciar la construcción del Hangar 5 en Ezeiza con una superficie de 13.500 m2, con un plazo de ejecución de 18 meses y, a un costo de $400 millones. ¡Es decir con un aumento en la construcción del metro cuadrado del 100% en dos años!

Sigue sin llevarse a cabo la construcción de un hangar nuevo para AUSTRAL en Aeroparque, el cual también la empresa prometió en el 2010, y anunció en junio del 2012 que se iba a comenzar a construir, con cinco posiciones para Embraer 190. Un hangar nuevo, no uno reciclado de 25 años de antigüedad como el reinaugurado por la presidenta de la Nación en noviembre de 2011. Es indispensable tener mucho más espacio en los hangares, para poder realizar la mayor cantidad posible de trabajos sobre aeronaves propias; como para captar trabajos a terceros.

El personal de los talleres de Aviónica, Hidráulica-Neumática y Servicios Complementarios, también realiza en Ezeiza los trabajos de reparación en el interior de la cabina (sistema de entretenimiento de abordo, baños y asientos), los cuales se efectúan entre cada vuelo como en las recorridas menores y mayores de mantenimiento.

Tampoco se aprobó el proyecto reiteradamente propuesto por Lufthansa para conformar un equipo itinerante con técnicos de Aerolíneas Argentinas, destinado a atender a los clientes de Lufthansa en Sudamérica. Dicha empresa aportaba además a las Áreas Técnicas capacitación y herramientas.

Los proyectos de inversión son habitualmente paralizados u obstaculizados por las autoridades de Aerolíneas Argentinas, mediante la misma operatoria: la inacción. No rechazándolos expresamente, sino demorándolos indefinidamente con pretextos o no dando respuesta alguna.

Para algunos de los planes de inversión jamás concretados, se enviaron a técnicos a realizar cursos de capacitación, habitualmente en el exterior. Siguiendo la misma estrategia de distracción y engaño con el personal que llevaban a cabo Iberia y Marsans, para simular que las inversiones que se prometían en verdad se concretarían.

En todos los talleres hay también una falta importantísima de inversión en recursos humanos. No se cubren las vacantes que se generan por jubilación (ahora también anticipadas), fallecimiento o renuncia.

Dada la capacitación y especialización del personal técnico aeronáutico, que además requieren licencias y habilitaciones específicas, las posibilidades de movilidad (traslado de personal de un taller a otro, o a hangares) son muy acotadas.

Igualmente, a veces dentro del Área Técnica se hacen llamados internos, para cubrir vacantes en ciertos sectores en forma permanente. En lugar de hacerlo con nuevo personal, mediante llamados externos. Como habitualmente se hace en otras áreas de la compañía, con personal que no es de APTA.

En AUSTRAL, el hangar de más de 25 años de antigüedad, alquilado a Aeropuertos Argentina 2000, que fue reciclado a un costo de USD 1.200.000 y reinaugurado por la Presidenta de la Nación en noviembre de 2011, queda inutilizado cuando llueve, dado que por causa de sus numerosas filtraciones se inunda. El otro hangar de la empresa está parcialmente utilizable, dado que por hundimiento de su piso no se lo puede ocupar totalmente.

También en AUSTRAL se carece de la cantidad de motores de repuesto suficientes para reemplazar a aquellos que deban desmontarse por fallas, con el fin de contar con el máximo reaseguro posible, para que no se vea afectado el servicio. Tampoco cuenta su Área Técnica con todos los kit de herramientas suficientes, para efectuar sin complicaciones innecesarias, las inspecciones C de los Embraer-190.

El proyecto del 2010 para ambos hangares nuevos, el equipamiento del taller de motores con bancos de prueba y la compra de los dos ATE para Aviónica, insumía entre USD 75 millones a USD 80 millones; apenas el 2 % de esos USD 4000 millones. Son inversiones insoslayables en bienes de producción e infraestructura, para actualizar tecnológicamente, como ampliar y mejorar las Áreas Técnicas. Junto con la incorporación del capital humano o personal técnico suficiente, que posibiliten la actividad a pleno en todos sus sectores. Y, los hagan viables a futuro.

La continuidad de esa falta de inversiones de más de dos décadas, está provocando el paulatino cierre, de hecho, de los talleres de Aerolíneas Argentinas.

El Plan de Negocios gestado para Aerolíneas Argentinas y Austral por el actual ministro de economía Axel Kiciloff, que según lo anunciado por él públicamente en junio del 2010 contemplaba que, “en los próximos años se invertirá en mantenimiento USD 55 millones”; como que se invertiría de manera significativa en talleres y se captarían de igual forma trabajos a terceros, fue más cháchara del relato ficcional del gobierno nacional.

Ha existido en sus Áreas Técnicas desde la reestatización de Aerolíneas Argentinas y Austral, en especial bajo la conducción del Dr. Mariano Recalde y sus representantes en las Áreas Técnicas Javier Rodríguez y Christian Landriscina, una política empresarial sistemática de carencia de inversiones en bienes de capital de trabajo y recursos humanos. Continuidad de las mismas políticas de Iberia y Marsans.

Como en varias oportunidades anteriores, APTA propone y pide a las autoridades empresariales que permitan que las Áreas Técnicas de Aerolíneas Argentinas y Austral sean inspeccionadas por una comisión de legisladores conformada por miembros de todas las bancadas del Congreso Nacional. Por los representantes del pueblo acompañados por todos los medios de comunicación que lo deseen. Así nuestra sociedad, que solventa a ambas empresas con sus impuestos, podrá corroborar cuál es la realidad: la que denuncia APTA o la que cuenta el relato oficialista.

Quien en verdad está defendiendo la causa nacional y popular de Aerolíneas Argentinas y Austral, el gobierno nacional o APTA. Hoy la continuidad de ambas empresas, pésimas y oscuramente administradas y con patrimonio neto negativo, según denuncias recientes de la AGN, está en peligro real. Dado que necesitan para existir u operar diariamente el aporte de enormes recursos financieros por parte del tesoro nacional. El cual, dado su insostenible déficit fiscal, ya no está en condiciones económicas de seguir aportando. Ni con este gobierno ni con el que le suceda.

Las perspectivas para Aerolíneas Argentinas y Austral pueden ser mucho peor que las del 2008 e incluso que las del 2001. APTA tampoco erró el diagnóstico y el pronóstico, en ese pasado nefasto.

Más complicada y difícil es la perspectiva para los Técnicos Aeronáuticos. Quienes para asegurar su fuente y puestos de trabajo, no les resulta suficiente con que exista una gran compañía aérea. Sino, además y sobre todo, es necesario que existan Áreas Técnicas desarrolladas integralmente, en Talleres y en Hangares. Puede haber una gran empresa aerocomercial, pero que terceriza en el exterior el total o la mayor parte de sus trabajos técnicos. Para garantizar los puestos de trabajo técnicos aeronáuticos de Aerolíneas Argentinas y Austral, en el presente y en el futuro inmediato, es indispensable que existan esas áreas industriales de mantenimiento y reparación aeronáutica, con todas las especialidades necesarias. A partir de las debidas inversiones productivas, tanto en lo material como en profesionales técnicos aeronáuticos. LA LUCHA DE APTA SERÁ PERMANENTE, EN TODOS LOS FRENTES Y CON TODOS LOS MEDIOS, EN ÉSTE Y EN EL PRÓXIMO GOBIERNO, HASTA QUE NUESTRAS FUENTES Y PUESTOS DE TRABAJO EN AEROLÍNEAS ARGENTINAS Y AUSTRAL, ESTÉN ASEGURADAS. Buenos Aires, Julio de 2014

Ricardo Cirielli

Secretario General

Agosto de 2014


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